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“Las corridas sin sangre son inaplicables aquí en la CDMX”

Esta semana, el pleno del Congreso de la Ciudad de México aprobó el dictamen para realizar corridas de toros o espectáculos taurinos sin violencia, que promovió Clara Brugada, Jefa de Gobierno de la capital del país.

¿Cuáles serán los cambios en las corridas en CDMX? El dictamen, dicen los diputados y desde el Gobierno local, tiene el objetivo salvaguardar la dignidad y el bienestar de los animales en espectáculos taurinos, incluyendo novilladas, rejoneo, becerradas, festivales taurinos y tientas.

Se basa en estos puntos: Prohibir la muerte del toro dentro y fuera de la plaza; los animales serán devueltos a su ganadería una vez concluido el espectáculo. Proteger la integridad física de los toros, evitando maltratos antes, durante y después del evento. Eliminar el uso de objetos punzantes como banderillas, espadas y lanzas, permitiendo sólo el uso del capote y la muleta. Proteger los cuernos del toro, evitando daños a otros animales o personas. Limitar el tiempo de la corrida a un máximo de 10 minutos por toro, con un límite total de 30 minutos.
A mí en lo personal no me gustan las corridas, y por eso no voy, pero prohibirlas coarta la libertad de cada uno de los ciudadanos que quiera ir a estos eventos. Pero, además, hay muchos factores que no han sido tomados en cuenta en esta legislación, como el hecho de que, por normas sanitarias, un toro que salió de la ganadería no puede regresar. Platicamos esta semana con Juan Antonio Hernández, comentarista deportivo y especialista en el mundo taurino.
JUAN ANTONIO HERNÁNDEZ (JAH): Te cuento primero el contexto: lleva tiempo Jesús Sesma, diputado del Partido Verde, proponiéndola, pero antes de ser votada, desde la Jefatura del Gobierno de la Ciudad de México, sale un decreto de ley llamado Toro sin sangre, lo cual consiste, básicamente, en diez puntos que son inaplicables. Nada más desde el punto de vista de que el toro tiene que regresar vivo a la ganadería, sanitariamente, en la salubridad animal es inapropiado. A través de la Semarnat y la Sagarpa es imposible aplicarla, porque todo animal de consumo, aves de corral, porcinos, bovinos, por una cuestión sanitaria, en el momento que dejan su ato, su rancho, su granja, tienen prohibido regresar a su lugar de origen. Cuando cambian de estado o de zona sanitaria, hay un control de toda la población animal de consumo que posee un chip, en su caso, o un arete que se les implanta desde recién nacidos, en el caso de las reses o de los porcinos, en la oreja, y hay un Departamento Sanitario Animal que va a los rastros donde son sacrificados para dar fe de que han sido sacrificados y existe un censo de defunción de cada animal.

Bueno, los toros de lidia no son la excepción, llegan a una plaza de toros y tienen que ser sacrificados, ya no porque sea parte del espectáculo, sino porque es un animal de consumo. Cuando acaba la corrida, va un carnicero por los seis toros y los vende en su carnicería. No es una carne que sea apetitosa para el consumidor, ¿por qué?, porque estamos acostumbrados a comer, lo que llamamos, la carne marmoleada, quiere decir que tiene grasa, de reses muy jóvenes, entre nueve meses y un año, que es la más suave, y el toro de lidia no gusta al paladar, aunque no sepa que es de toro de lidia, porque el toro de lidia es sacrificado como adulto y además su crianza es totalmente orgánica, está criado con pastos, su vida es atlética, entonces no tiene grasa, es una carne muy fibrosa. Se usa para consumo animal. En la Ciudad de México se sacrifican diariamente 160 mil animales y cuando hay corrida en la Plaza México se sacrifican seis.

BB: ¿Podrían desaparecer los toros de lidia si se prohíben esas corridas?

JAH: Sin lugar a duda, porque perdería su razón de ser. La raza de lidia no solamente tiene un carácter indómito, sino es una res de talla mediana. Para que un toro pueda alcanzar 500 kilos tiene que alcanzar su etapa adulta y por eso se lidian en las plazas de cuatro o cinco años; en cambio, por ejemplo, un toro Angus o de otra raza, que es de carne, a los nueve meses ya pesa 500 kilos, entonces, además de eso, su manejo por su carácter indómito es muy difícil de trabajar, pues imagínate, si ya no va a ser usado, como en el caso de los animales salvajes para los circos, ¿quién los va a querer mantener? Hay 276 ganaderías en la República, con una población de más o menos 300 cabezas de ganado, multiplícale, ¿quién va a tener la capacidad?, ni siquiera una ONG animalista, de mantener a todas estas cabezas de ganado, no tendría un sentido. Por ejemplo, Uruguay, Argentina, Chile, que han sido países otrora taurinos, hoy no tienen ganaderías, no existe el toro de lidia desde el momento en que desaparecieron; Cuba, que antes que México fue muy taurino, tampoco tiene ganaderías de lidia, ¿por qué?, porque ya no hay razón para criarlos.

BB: Entre lo que proponen está que el espectáculo dure máximo 10 minutos por toro.

JAH: No se puede, porque nadie tendría el interés alguno por acudir a un espectáculo con una duración tan efímera.

BB: ¿Solamente estarán prohibidas en la CDMX?

JAH: Un ejemplo: en Quintana Roo los toros están prohibidos por el Congreso local desde hace un par de años, pero sigue celebrando hasta la actualidad 800 festejos taurinos al año, en todos sus pueblos, ¿por qué?, porque los mantienen dentro de sus fiestas patronales en sus usos y costumbres y aunque la ley estatal los prohíbe, nadie ha tenido la capacidad de irse a meter a un pueblo y decirles: “Señores, esto es ilegal, no lo pueden hacer”, es meterse con las tradiciones de esas comunidades. Yo he ido a poblaciones, por ejemplo, en Campeche, donde también está prohibida la entrada a los menores de 18 años, es el segundo estado que más festejos celebra, mil; el que más es Yucatán, que celebra mil 500 al año. En Campeche basta con que, en la entrada de las plazas de toros, cada alcaldía local o cada autoridad local ponga una lona que dice: “Prohibida la entrada a todos los menores de 18 años. Queda bajo responsabilidad de sus tutores el ingreso a este espectáculo”, y nadie lo prohíbe, y vas a los festejos y está lleno de niños, de familia.

BB: Esta misma legislación de este tipo se dio ya en los circos, prohibieron los animales y no se tomó en cuenta qué iba a pasar con los animales que estaban ahí.

JAH: Se hizo la prohibición, fueron los animalistas, los diputados, la comisión que estaba encargada de ello a testificar cómo iban a sacar a los animales de los circos y a cerrar a todo aquél que siguiera utilizando animales, de ahí en adelante, nadie supo. Se decía que los iban a llevar a X lugares, que Africam Safari ya había levantado la mano para hacerse cargo de algunos y, al cabo del tiempo, si no mal recuerdo en el 2021, aparecen muchos muertos de hambre, en jaulas pequeñísimas a cargo de una pseudo ONG. Que, además, otra paradoja, para alimentarlos necesitaba sacrificar otros animales, o sea, defendías a unos animales, pero para que sobrevivieran necesitabas sacrificar a otros. No solamente nadie se hizo cargo, sino de paso, acabaron con una industria importantísima, que es la industria circense; hoy ves a los pobres acróbatas de artistas urbanos en los semáforos haciendo equilibrio y todo eso.