
Dura vida para una madre
En pleno 2025, México continúa siendo un país profundamente desigual para las mujeres. Es verdad, tenemos una mujer Presidenta, el mayor número de gobernadoras en la historia del país, pero vemos que, en muchos ámbitos de la vida social y económica, pese a las luchas sociales y a las reformas, que las mujeres enfrentan muchas barreras para acceder a oportunidades equitativas.
En el ámbito laboral, pese los avances en materia de derechos laborales y equidad de género, el sueldo y las oportunidades laborales siguen beneficiando a los hombres.
Una mujer mexicana hoy gana menos que un hombre en el mismo puesto laboral.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2023 las mujeres ganan en promedio un 14% menos que los hombres por el mismo trabajo. Sólo el 36% por ciento de los puestos directivos en empresas están ocupados por mujeres.
Acceder a muchos trabajos es más difícil para las mujeres, quienes principalmente trabajan en sectores de servicios, educación y salud, mientras que los hombres tienen otras oportunidades, por ejemplo, en la industria y la construcción, sectores con mayores ingresos, lo que nos lleva a un círculo vicioso porque regresamos a la brecha salarial.
Si a eso le sumamos que seis de cada 10 mujeres empleadas trabajan en la informalidad, esto nos da como resultado que muchas no tienen acceso a seguridad social y prestaciones.
De cada 10 casas, únicamente 3 son de mujeres y sólo 2 de cada 10 son dueñas de tierras rurales.
Sin embargo, la distribución de la propiedad sigue estando marcada por la desigualdad. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), en México, aproximadamente 27.4 millones de personas viven en zonas rurales, de las cuales, 50.7% son mujeres. Esto significa que casi una cuarta parte de la población femenina nacional reside en áreas rurales.
De los programas de apoyo, se estima que sólo 20% de los recursos destinados al sector agropecuario benefician directamente a mujeres productoras, pues las mujeres tienen menos acceso a créditos agrícolas y programas gubernamentales de apoyo para el desarrollo del campo.
Existen diferencias significativas entre estados, pues mientras en Tabasco presenta el mayor porcentaje de propietarias de tierra, con un 35% de mujeres ejidatarias, comuneras, posesionarias y avecindadas certificadas, en Yucatán tiene la menor proporción, con sólo un 12.6% de mujeres propietarias de tierra, así lo indica Imco.
Según el Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi, en México, 33 de cada 100 hogares son encabezados por mujeres, lo que equivale a 11 millones 474 mil 983 hogares, de ellos, 16.2% se ubican en zonas rurales.
En un estudio hecho en 2022 la tasa de mortalidad materna en México fue de 34.7 muertes por cada 100 mil nacimientos. Muchas de estas muertes pudieron haberse prevenido con buena atención médica.
En cuanto a la salud mental, las mujeres reportan niveles más altos de ansiedad y depresión, pero enfrentan barreras para acceder a servicios de salud mental adecuados.
A lo que se suma el impacto por la violencia contra las mujeres, que afecta su acceso a la salud y es que muchas víctimas de violencia intrafamiliar no buscan atención médica por miedo o por falta de recursos.
El apoyo a las mujeres que lo requieren es fundamental para que éstas puedan salir adelante con sus hijos. Recordemos que son muchas las madres solteras, que ganan menos y que, además, tienen que mantener solas a sus hijos.
Uno de esos estados donde se ha venido trabajando para apoyar a estas mujeres es Guerrero. En ese estado, según datos del Inegi, 35 de cada 100 hogares, madres de familia, mantienen solas sus hogares. A nivel nacional Guerrero ocupa el segundo lugar con mujeres al frente de sus familias.
Hace unos días, la gobernadora Evelyn Salgado entregó la Tarjeta Violeta. A través de la Secretaría de Bienestar, este programa beneficiará a 3 mil 500 mujeres de la capital, así como a 450 del municipio de Eduardo Neri.
Con esta tarjeta se busca apoyar a las mujeres de Guerrero que se encuentren en una situación vulnerable. Se da un apoyo bimestral, pero sobre todo se trata de vincular a la mujer con la vida laboral a través de capacitaciones especiales, y se brinda apoyo de atención de salud mental.
En el caso de Chilpancingo, esta entrega significa un aumento de más del 280% con respecto al primer año del programa, elevando de 900 a 3 mil 500 las beneficiarias que estarán participando.
Para 2025, Tarjeta Violeta tendrá presencia en 24 municipios de las 8 regiones, beneficiando a 20 mil mujeres jefas de familia, con una inversión superior a los 172 millones de pesos.
Guerrero ha sido un estado desde hace muchos años abandonado por sus gobernantes. Los más afectados han sido, sin duda, las mujeres, niñas y niños. Desde que tomó posesión Evelyn Salgado, siendo la primera mujer en gobernar ese estado, aseguró que su prioridad era garantizar la seguridad de este sector. Y trabajó para impedir los matrimonios infantiles.
“Nunca más una niña, nunca más una mujer estará bajo cohabitación o matrimonio forzado”, sostuvo en ese entonces la mandataria estatal.
Cuando asumió la gubernatura solicitó apoyo a la ONU y desde entonces ha trabajado con representantes de las Naciones Unidas en México, en torno a proyectos para eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres.
No es fácil erradicar las costumbres y los manejos de tantos años donde las niñas han sido expuestas, pero se tiene que empezar de manera frontal como lo ha hecho la gobernadora.
En Guerrero, para 2021, los matrimonios de niñas, que en realidad son venta de estas chiquitas, ha decrecido, según cifras del Inegi. En 2016 hubo 11 mil 546 casos denunciados, para el 2020 pasaron a 26 casos que fueron sancionados.
Evelyn Salgado asegura que seguirá trabajando para que las mujeres tengan mayores oportunidades, y que ellas y sus hijos tengan mejores oportunidades de educación, salud y que se viva sin violencia en los hogares, un reto enorme para un estado como Guerrero.